¡La piedra del hechicero!
Protege contra los malos deseos y la manipulación psíquica. En forma alargada o vara permite extraer la energía negativa, las improntas y los implantes energéticos.
Espiritualmente nos ayuda para ver más allá de las «fachadas». Fortalece el escudo áurico.
Nos aporta fuerza y seguridad en los viajes al mundo inferior con la intención de viajar hacia el niño interior o contactar almicamente con otro ser. Significa que es de fuerza, que te ayuda en tus momentos pasados, regresivos, karmicos para reconocerlas.
A nivel físico ayuda para el insomnio, el estrés, las enfermedades degenerativas, la regeneración de los tejidos, el mal de Parkinson, los dolores de cabeza y la regulación de la insulina.




